La nena de 11 años que padece atresia de esófago y precisa el artefacto para respirar, recibió la tricicleta que tanto quería. Tiene un compartimento atrás para que pueda transportar la mochila de oxígeno y la bomba de alimentación.

 

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Milagros, la nena de 11 años que vive en General Racedo y nació con atresia de esófago, una malformación congénita por la que el esófago no se desarrolla apropiadamente y provoca un trastorno del aparato digestivo, debe utilizar de manera permanente su mochila de oxígeno para poder respirar y una sonda gástrica por la que está obligada a alimentarse con una leche especial. Sin embargo, sus padres, Javier Martínez y Soledad Verdún, procuran que nada la limite para realizar las actividades que le generan alegría.

El año pasado, la pequeña pudo brillar bailando en el escenario del Teatro 3 de Febrero con el grupo de danzas folclóricas Presagios de mi Tierra.

Ahora, gracias al gesto generoso y solidario de Fernando Prediger, un vecino de Crespo, pudo cumplir un nuevo sueño: andar en bicicleta. El hombre la sorprendió llevándole de regalo una tricicleta, que es lo que en realidad necesitaba para poder salir a pedalear, sin tener que dejar los artefactos a los que debe estar conectada.

Al respecto, Javier Martínez, el papá de Milagros, contó a diario Uno: “La bicicleta era un regalo que ella pedía para Navidad o para Reyes, porque todas sus compañeras salían a pedalear y ella no podía, y la verdad es que no podíamos conseguir una como la que necesitaba. Entonces una familia de María Luisa cuyos hijos bailan también en el grupo Presagios de mi Tierra hizo el contacto con Fernando Prediger, que es una persona que muchas veces dispone de su camión para llevar donaciones al Chaco, y él fue quien le regaló a Mili esta tricicleta, que tiene un compartimento atrás para que pueda transportar la mochila de oxígeno y la bomba de alimentación”.

Milagros posó feliz para las fotos que sus seres queridos compartieron en las redes sociales para agradecer públicamente el obsequio. Y en la pequeña localidad situada en un ámbito rural a 10 kilómetros de Crespo, aprovecha las vacaciones de la temporada estival para salir de paseo con sus amigas o su familia, transitando su niñez con alegría, entre juegos y afectos que la ayudan a sobrellevar cualquier adversidad.

La niña ya fue operada 42 veces -la primera fue a los tres meses de edad- y su familia está esperanzada en que en un futuro una nueva cirugía la ayude a dejar definitivamente la sonda gástrica por la que está obligada a alimentarse con una leche especial y abandonar por fin su mochila de oxígeno, ya que también padece una fibrosis pulmonar como consecuencia de su misma dolencia.

“Puede andar por acá, hasta que le alcanza la batería”, refirió Javier, quien además comentó: “La estamos llevando al hospital Garrahan, en Buenos Aires, y los cirujanos nos explicaron que no le harán una nueva operación por ahora, porque actualmente es muy riesgosa y podría complicar más su situación. Al menos hasta que crezca un poco más, tendrá que llevar su mochila de oxígeno. Lo que nos dijeron es que tratemos de que ella haga vida lo más normal posible. Por eso la llevamos bailar, que es una de las cosas que más le gusta, hizo el pesebre costero con los chicos del grupo de folclore, ahora anda en bici y con eso se distrae acá en el campo, donde no hay muchas opciones de cosas para hacer en el verano, cuando no va a la escuela”.

Soledad, la madre de la nena, había sintetizado el gesto solidario en su muro de Facebook, asegurando: “Lo único imposible es aquello que no intentas”. En el posteo, agregó: “Muchas gracias Fernando Prediger por la tricicleta para Mili. Es un sueño cumplido para ella poder andar en bici”. Pronto recibió los saludos y buenos deseos de mucha gente que comparte y se emociona con los progresos de Milagros, y cuando hace falta tiende una mano para ayudar a que pueda salir adelante, rodeada del cariño de sus padres, sus hermanos Ayrton y Tiziana, y el resto de su familia y sus allegados. (Diario Uno)

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