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Desde que se declaró la pandemia por Covid-19 la demanda del hisopado se incrementó. En un instituto de Paraná se realizan 10 tomas de muestras diarias.

La llegada de la pandemia de coronavirus trajo consigo un bagaje de nuevos términos propios del campo científico, que por su reiteración a diario en los medios de comunicación y en las conversaciones cotidianas, de alguna manera ya forman parte del lenguaje urbano. Hisopado, PCR, test rápido, son expresiones que están en boca de quienes forman parte del sistema de salud como de quien lo escuchó por primera vez en el marco de la actual pandemia.

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Cuando la curva de casos positivos en Paraná se incrementa en forma diaria, es casi una constante que a diario en los hospitales públicos se realicen testeos para confirmar o descartar nuevos contagios. ¿Pero qué sucede con aquellas personas que deciden practicarse un hisopado en forma particular? El nuevo escenario epidemiológico en la ciudad disparó la demanda de consultas en el sistema privado, aunque actualmente es solo un laboratorio el que puede procesar las muestras. Se trata de la firma Nanni, que cuenta con una cabina de seguridad clase 2 y elementos para hacer la toma de muestras.

En un día se realiza en promedio la toma de 10 muestras, en su mayoría a empleados de empresas privadas de Paraná, según datos proporcionados por el laboratorio Nanni. “La demanda está creciendo, sobre todo de muchas empresas privadas que empiezan a mandar a sus empleados a testearse. Tenemos alrededor de 10 pacientes diarios. Esto va a ir aumentando porque cada día las consultas van creciendo”, informó a UNO la bioquímica Luisina Riera.

El costo de un hisopado puede variar dependiendo de la cobertura social del paciente. En el caso de Nanni, un testeo tiene un costo de 6.500 y 7.000 pesos, aunque ese valor puede ser mayor si se suman cuestiones impositivas.

La especialista detalló que son principalmente las empresas las que requieren del estudio, porque se quieren asegurar de mantener un entorno laboral sin riesgos de posibles contagios. “A lo mejor alguno de sus empleados ha tenido un contacto extralaboral con alguien confirmado o un contacto indirecto. Entonces quieren quedarse tranquilos, sobre todo para poder mantener abiertas las puertas”, reseñó.

Similar comportamiento se está dando entre particulares que tomaron conocimiento de que alguna persona con la que estuvieron en contacto contrajo la enfermedad o presenta síntomas. Para la especialista “se quieren sacar la duda o tienen miedo por sus trabajos de transmitir el virus”.

Cómo es el procedimiento

La toma de la muestra de los hisopados requiere de un protocolo previamente establecido. El primer requisito es contar con una prescripción médica, ya que en definitiva el profesional es el que define cuál va a ser el análisis. Para acceder a él además se debe completar una ficha epidemiológica donde se consigne por qué se realiza el estudio. Siguiendo las pautas de bioseguridad, en el laboratorio se dispuso un horario especial para realizar los hisopados, entre las 11.30 y las 13.30, para separar la circulación de aquellos que requieran estudios de rutina.

“Luego estos datos son reportados al Sistema Nacional de Vigilancia”, recalcó Riera.

Y acotó: “Es necesario contar con un médico al cual acudir si el resultado llega a dar positivo. Un médico tiene que hacerse cargo de ese paciente y además para que pidan a conciencia el hisopado. Porque también están las pruebas serológicas de anticuerpos. Siempre pedimos que vengan con un pedido médico. Tiene que haber alguien atrás que interprete esos resultados”.

Desde que se declaró la pandemia, el mencionado laboratorio es el único habilitado en el sector privado para realizar este tipo de muestras, y en el caso de los laboratorios de los sanatorios toman las muestras aunque trabajan con Epidemiología de la Provincia.

A medida que el aumento de casos confirmados sigue evolucionando en una curva ascendente, las empresas del sector privado son las que más demandan este tipo de prácticas. Este comportamiento se explica en el efecto que puede producir un contagio en el entorno laboral de diferentes rubros. “Esto implicaría un gran costo si sus empleados se contagiaran. Poner en cuarentena a todo el personal tendría luego un gran impacto en cuanto a números dentro de una empresa. Por eso son los que más se preocupan, ni bien un empleado les avisa que algún contacto de la familia está infectado empiezan a mandarlos para hacer el chequeo”, consignó Riera.

“Por ahí es molesto, pero no me parece que sea un procedimiento invasivo”

Silvana Müller es una bioquímica que se desempeña en el sector privado. Con una larga trayectoria en el hospital San Martín como jefa del laboratorio de Urgencias, se refirió a la mecánica del hisopado por coronavirus y las características clínicas que presenta el estudio. La profesional recordó todos los requisitos requeridos para poder acceder al testeo, cuya condición es que sea en un laboratorio habilitado por el Colegio de Bioquímicos de Entre Ríos. “Puede ser un laboratorio que procese por sí mismo las muestras o que las deriva a otro laboratorio de más complejidad” , manifestó en declaraciones a UNO.

La experta recalcó que la persona que se vaya a practicar el hisopado, no necesariamente debe presentar síntomas. “En el caso de ir a un laboratorio privado, debe concurrir con la indicación de cualquier otro médico, por diferentes circunstancias: tener un contacto estrecho o creer que lo tuvo. O algún familiar que por alguna circunstancia considere que puede ser de mayor riesgo”, valoró.

Müller explicó que el precio del hisopado en el sector privado ronda los 8.000 pesos.

El laboratorio Müller-Bergara, perteneciente al Grupo Monte Caseros, ubicado en la zona céntrica de Paraná, no realiza la determinación, sino que solamente se dedica a la toma de muestras.

“Es sumamente costoso el estudio. No es que uno abre un kit de reactivos para hacer dos muestras. Ante la demanda es complicado conseguir los reactivos”, subrayó. Dijo desconocer el nivel de demanda de los testeos, porque en realidad depende de la habilitación de nuevas actividades y la posibilidad de tener una certeza para descartar posibles contagios. “Cuando se empiece a salir de la cuarentena puede haber una mayor demanda, al habilitarse nuevas actividades para trabajar con tranquilidad y brindar protección a las personas”, especificó. Sobre la mecánica del testeo mencionó que se requiere de un hisopo con características particulares para poder obtener la muestra. “El hisopo se introduce a través de la nariz a una distancia en profundidad para tomar una muestra representativa. Por eso la toma de la muestra y la determinación debe hacerlo quien esté capacitado, porque debe validarse el resultado. Si la muestra está mal tomada, el resultado va a dar negativo. No se ingresa medio centímetro en la nariz, sino bastante más, pero debe ser bien hecho. Por ahí es molesto; no me parece que sea un procedimiento invasivo. Tampoco es una cosquilla”, ilustró la especialista.

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